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LA UNCION DE DIOS

EST Jose Mariq

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EST Jose Mariq
20 Dones

Una breve Introducción: Entendemos por análisis de textos bíblicos, a la ciencia o arte de analizar conjuntamente lo que el texto dice y como lo dice. Estos dos aspectos no pueden divorciarse; el profesor Lázaro Carreter nos dice: "No puede negarse que en todo escrito se dice algo ( fondo ) mediante palabras ( forma ). Pero eso no implica que forma y fondo puedan separarse. Separarlos para su estudio sería tan absurdo como deshacer un tapiz para comprender su trama : Obtendríamos como resultados un montón de informe de hilos". 1

Siguiendo la línea podemos decir también que analizar textos bíblicos en introducirse en su propios universos internos del mismo, con el propósito de reconocer los diversos aspectos que la conforman. Para el tema que nos interesa proponemos abordar la investigación con tres elementos gestados en la creación de un texto literario. Esta tríada está conformada por el autor - texto – lector. Veamos:

I.- EL AUTOR : (narrador) 2

El autor usa las convenciones literarias en la creación de la obra.

El narrador es el que habla dentro del texto;

hay que considerar el punto de vista;

el "yo"

sus características de omnisciencia

El autor 3 según sus necesidades, trazará la figura de cada personaje. El universo interno lo crea el autor a su arbitrio, de acuerdo con sus conocimientos y experiencias. El autor es el autentico soberano, únicamente se somete a las exigencias lógicas de la historia en si, pero dentro de dicho universo puede alargar o acortar los acontecimientos, comenzar por el final 4 como también introducir otros relatos. Dentro del universo de la historia el autor tiene la posibilidad de presentarla de distintos ángulos. El narrador omnisciente se coloca en un mirador alto y desde allí conoce todos los acontecimientos que ocurren en la historia. Sabe lo pasado y lo porvenir. Es una especie de entidad divina que puede ver y oír a los personajes y por eso se enteran de lo que sienten y piensan. 5

El autor, produce un texto dentro de su propio contexto 6 lo cual será muy distinto al contexto del lector (receptor ), es de vital importancia distinguir este elemento; el ámbito de referencia es muy distinto al ámbito del receptor , quiero decir, el autor tiene su propia cultura, su propia realidad circundante, su propia ideología, las normas éticas etc. Esto lo distingue del mundo del receptor . El emisor, es también el autor, pieza fundamental de la comunicación literaria, pues es quien anuncia el mensaje, este "emisor" es también "narrador" la voz que presenta o que cuenta un texto literario.7

El autor contextualiza el acto de comunicación en un texto,8 es decir, en un sistema de signos que corresponden a un contexto social; el narrador participa de la acción ,9 interviene mucho con comentarios 10 construye la participación de sus personajes,11 es quien habla desde dentro adentro (universo interno) de la historia en la que tiene el papel de un personaje,12 su texto tiene una intencionalidad que debemos conocer si queremos entender correctamente lo que nos quiere decir.

Veamos ahora el segundo elemento de esta tríada: El Texto.

II.- EL TEXTO.

En el uso común, texto, se deriva del latín TEXTUS, "tejido", desarrolla una metáfora en la cual son visibles las palabras que forman una obra y los elementos que las unen, como si se tratara de una trama. Esta metáfora que anticipa las observaciones sobre la cohesión13 del texto, alude en particular a su contenido, a lo que está escrito en una obra (1).14 "El texto es un tejido de citas15 provenientes de los mil foco de la cultura", solicita al lector una colaboración práctica: no solo a consumir sino a producir el texto, ejecutarlo, deshacerlo, ponerlo en marcha. (80-81). El texto como tejido (...) está enteramente entretejido de citas, referencias, ecos: lenguajes culturales. El texto es un "campo metodológico (75) que no se muestra sino que se demuestra, que se sostiene en el lenguaje, que "no se experimenta más que en un trabajo, en una producción"; (75) por ello no está inmóvil sino en movimiento y su movimiento constitutivo es la "travesía". El texto no pertenece a ningún género ni a ninguna clasificación; es siempre "paradójico". El texto es plural no en el sentido de que tiene varios sentidos, sino que realiza la misma pluralidad irreductible. La obra16 (texto),es propiedad del autor, pero el autor no es propietario del texto: "La metáfora del texto es la de la red; si el texto se extiende es a causa de una combinatoria, de una sistemática "que sobrepasa los controles del yo que escribe.(78) La muerte del autor; el nacimiento del lector; de esta concepción del texto se desprende que no hay un sujeto con identidad; el comienzo de la escritura es la muerte del autor de esa entidad moderna que surge solo cuando se reconoce históricamente al individuo y a la persona como un valor. Pero en la escritura, como ya lo anticipaba Bajtin, es el lenguaje, no el autor que habla. Este debilitamiento de la posición privilegiada del autor se traduce en un fortalecimiento de la función del lector

Hablar del texto, es hablar del Mensaje. El texto equivale a mensaje.17 En el mensaje, el autor revela su experiencia cotidiana; definimos al mensaje como el cúmulo de ideas, opiniones, sentimientos, etc. Que una persona dice/envía a otros o a otras.18 El texto es cualquier representación visual o auditiva de un mensaje. Por lo tanto un texto puede constar de letras, líneas, imágenes gráficas, etc. El texto literario,19 encierra un circuito de comunicación entre emisor (narrador) y receptor (lector) vinculado mediante el universo interno de la obra. Los textos pueden ser fragmentos20 u obras integras, y, por lo general pertenecen a un autor que ha escrito otras obras a lo largo de su vida.21 El texto tiene que ser localizado, identificado; el texto tiene datos externos como un autor, obra, fecha, periodo, tiene su propio contexto histórico (anterior- posterior). En el lenguaje oral hay un contexto extraverbal, el lenguaje escrito22 debe crearlo. Este contexto o ambiente es sugerido por el escritor y recreado por la imaginación del lector ayudado por sus conocimientos. Este recrea al contexto más adecuado a su experiencia o tal ves el contexto que más satisface su agudeza. Por eso en el lenguaje literario domina lo connotativo23 y la plurisignificación. Me es importante recalcar que el contexto se refiere a las realidades socio-históricas del texto.24 Igual que un español leyendo el periódico capta muchos matices de significados por el mero de hecho de compartir con los periodistas el mismo periodo histórico, la misma cultura y la misma sociedad –matices que un extranjero no capta con tanta facilidad, si es que lo capta- los lectores originales de los textos bíblicos disfrutaban de una ventaja parecida. El/la, lector/a moderno/a tiene una enorme desventaja para captar los matices socio-históricos puesto que hay una enorme distancia histórica.

Para leer correctamente la Sagrada Escritura hemos de tener presente el fenómeno de los géneros literarios. Los textos bíblicos, están revestidos de géneros literarios, por ejemplo en el Antiguo Testamento tenemos: Prosa: Discurso, oración, plegaria, meditación, textos legislativos, escritos legendarios, mitos, fábulas, historias, biografías, visiones,, Apocalipsis, etc. Poesía: cantos de victoria, cantos nupciales, poemas amorosos, himnos de guerra, cantos funerarios, escritos sapienciales, sentencias, oraciones poéticas (salmos) etc. mayores como evangelios y géneros menores como parábolas, relatos de milagros 25 himnos.26 En el Nuevo Testamento: Géneros Mayores: Evangelios, Hechos de los Apóstoles, género epístolar y Apocalipsis. Géneros Menores: Discursos, parábolas, alegorías, himnos, cánticos, sentencias, catequesis, etc. LOS SÍMBOLOS.- En nuestro lenguaje habitual, un símbolo es algo que expresa una realidad que no está contenida en el símbolo. Cuando hablamos del símbolo en el campo de la Biblia, podemos decir que el símbolo es la forma de expresar una realidad que no está totalmente presente en el símbolo, pero sí en parte, de manera que el símbolo no es algo vacío, sino que tiene más de un significado: Cfr. Jn 6,1-15; 11,1-44. Los géneros literarios son expresados por el autor, como decíamos líneas atrás para descubrir la intención del escritor. Pues los géneros literarios nos enseñarán a distinguir entre el mensaje religioso (contenido) y la forma que se expresa; la verdad de la palabra se expresa en formas distintas, es así como el texto ( mensaje ) es expresado por emisor – narrador o autor, es el ropaje literario con la cual el narrador reviste su texto. Si la Biblia, está revestida con géneros literarios es por que los hombres que la escribieron, plasmaron sus ideas con las formas de su época, transmitiendo en ella su propia cosmovisión. La Biblia es la mente primaria de Dios en lenguaje humano, y el lenguaje humano no le quita su inspiración divina a la escritura, pero tampoco deja de ser palabra de hombre (lenguaje sencillo). Por lo tanto, como la Biblia fue gestada, elaborada y re-elaborada en lenguaje humano, para su análisis necesitamos de la ayuda de los métodos científicos como los métodos históricos críticos como la crítica textual, la crítica de fuentes, la crítica de las formas, la crítica literaria, otras. Aunque estos no son del todo absolutos, lo necesitamos para tener ciertas luces de lo que el texto nos quiere decir. Por lo tanto los hagiógrafos (autores sagrados)27 usan esa forma literaria para comunicarnos sus pensamientos, a esa forma literaria es lo que llamamos géneros literarios.

Para hallar la estructura de un texto, hay que delimitar en primer lugar sus núcleos estructurales. Estos pueden estar divididos a su ves en subnucleos. Además hay que determinar las relaciones que se establecen entre ellos. Para una mejor comprensión veamos como se estructura un texto, para ello analizaremos el evangelio de San Marcos 1,21-28 y Filipenses 2,5-11.

EL PRODUCTO NARRATIVO

San Marcos 1,21-28.

Un pequeño ensayo:

 

 

v. 21 Y entraron en Capernaum; CLIMA

y los días de reposo entrando

en la sinagoga enseñaba

v.22 Y se admiraban de su doctrina; TRAMA

por que les enseñaba como quien tiene autoridad,

y no como los escribas.

v.23 Pero había en la sinagoga de ellos CRISIS

un hombre con espíritu inmundo

que dio voces,

v.24 diciendo: ¡AH! ¿qué tienes cono nosotros,

Jesús Nazareno? CLIMAX

¿Has venido para destruirnos?

Se quien eres, el Santo de Dios.

v.25 Pero Jesús le reprendió,

diciendo:¡Cállate, y sal de él! ANTI-CLIMAX

v.26 Y el espíritu inmundo,

sacudiéndole con violencia,

y clamando a gran voz salió de él. ANTI-CRISIS

v.27 Y todos se asombraron,

de tal manera que discutían entre sí,

diciendo: ¿Qué es esto?

¿Qué nueva doctrina es esta, ANTI-TRAMA

que con autoridad manda aún a los espíritus

inmundos, y le obedecen?

v.28 Y muy pronto se difundió su fama

por toda la provincia alrededor de galilea.

ANTI-CLIMA

 

  Estructura concéntrica.

v.1 Por tanto,

si hay alguna consolación en Cristo,

si algún consuelo de amor,

si alguna comunión del espíritu,

si algún afecto entrañable,

si alguna misericordia

v.2 Completad mi gozo,

sintiendo lo mismo,

teniendo el mismo amor,

unánimes, sintiendo una misma cosa.

A

v.3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria;

antes bien con humildad,

estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; a

v.4 no mirando cada uno por lo suyo propio,

sino cada cual también por lo de los otros.

v.5 Haya pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

v.6 el cual, siendo en forma de Dios,

no estimó el ser igual Dios como cosa a que aferrarse,

v.7 sino que se despojó así mismo,

tomando forma de siervo,

hecho semejante a los hombres;

v.8 y estando en la condición de hombre se humilló a sí mismo,

haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. b B

v.9 Por lo cual Dios también lo exalto hasta lo sumo,

y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

v. 10 para que el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están

en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;

v.11 y toda lengua confiese que Jesucristo es El Señor,

para gloria de Dios Padre.

 

 

v.13 Por tanto,

amados míos,

como siempre habéis obedecido,

no como en mi presencia solamente,

sino mucha más ahora en mi ausencia,

ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

v.13 por que Dios es el que en vosotros produce así el querer como

el hacer, por su buena voluntad.

v.14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

v.15 para que seáis irreprensibles y sencillos,

hijos de Dios sin mancha en medio de una generación

maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis

como luminares en el mundo; a A ´

v.16 asidos de la palabra de vida,

para que en el día de cristo

yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano,

ni en vano he trabajado.

v.17 Y aunque sea derramado en libación

sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe,

me gozo y regocijo con todos vosotros.

v.18 Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.

2. Autoridad: favor de la vida ( Marcos 2, 1-12)

Marcos 1,21-28 Marcos 2,1-12 Marcos 3,1-6

(contexto anterior) (contexto inmediato) (contexto posterior)

texto clave texto clave texto clave

v.22, 27 v. 6,7-10 v. 3-5

 

3. Ser un buen interprete de la Biblia: contextualizar el texto para nuestro HOY, Jn 2,1-12:

a) anuncio: Jn 3, 16; b) denuncia: Mt 23,14; v.23,25, 27-28.

 

 

 

Por otro lado, el texto tiene que ser contextualizado:

¿ Qué me dice este pasaje del pasado para el hoy de mi presente?. El texto bíblico ha sufrido una serie de contextualizaciones, un autor, crea el texto, otro lo toma y lo re-recrea según la necesidad de su época. Ahora este autor que tomó el texto lo vuelve a recrear para el uso de sus intereses, dentro de sus contexto. Pues nosotros tomamos ahora ese mismo texto del pasado y lo aplicamos a nuestro contexto. No es el contexto judío ni el griego hacia donde debemos ir, es nuestro contexto latinoamericano, es hacia nuestras necesidades propias, para más información vea Habacub 2,4 con Romanos 1,17.

El tercer elemento de esta tríada en el código comunicativo es el RECEPTOR.

 III.- EL RECEPTOR.

El receptor, equivale al lector. Este puede ser un narratorio (narrador) o el lector real.

La comunicación literaria: AUTOR Y LECTOR ANTE EL TEXTO LITERARIO.

La comunicación,28 es la función principal de la creación literaria. Se trata de trasladar mensajes a través del lenguaje. Desconocemos los mecanismos de la expresión literaria por que no sabemos las razones por las que unas palabras funcionan mejor que otras y unos recursos lingüísticos mejor que otros. Corresponde al lector ( receptor ) decidir cuales son los textos literarios alertado tal ves por un impacto estético, intuitivo otras veces y paralelo, que no coinciden , con el estímulo interior o exterior que motivó al autor en su creación. El lector ( receptor ) recrea en su mente el texto literario, se apropia del mensaje. Hay lectores fieles a los dictados de la propaganda más eficaz o a los planes de estudios oficiales, o a las modas sociales. Hay lectores consumidores de lecturas. Su intención es llegar al final de los libros con el único ánimo de abstenerse en ellos. Otra actitud, es la de dejarse llevar por el argumento o por las ideas, sin intención crítica. El lector activo ante un texto no sólo ve lo que dice y cómo lo dice el autor, sino cómo estructura las ideas, que fue lo que le indujo a plasmar aquellas, por las que expuso así, que pretende, en que escala de valores se mueve y cuales son las gamas de colores y sensaciones que maneja.

...sentido total de la escritura:29un texto está formado por escrituras múltiples, procedentes de varias culturas y que unas con otras, establecen un diálogo, una parodia,30 una contestación; pero existe un lugar en el que se recoge toda esa multiplicidad, y ese lugar no es el autor sino el lector : el lector, es el espacio mismo en que se escriben, sin que se pierdan ni una, todas las citas que constituyen una escritura, la unidad del texto no está en su origen, sino en su destino, pero este destino ya no puede seguir siendo personal: el lector, es un hombre sin historia, sin biografía, sin psicología; él es tan sólo ese alguien que mantiene reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el escrito. ("La muerte del autor" 71).

Cada lector,31 hace su "propia lectura",32 según sus características personales y el contexto histórico social al que pertenece. Así pues, al analizar el texto como comunicación habrá que atender a los siguientes aspectos: A) Funciones del lenguaje que predominan en el texto. Actitud del autor ante el lector: ¿Se dirige directamente a él?. B) Reacción que la lectura provoca en otros/as como lectores: emoción, identificación, rechazo, etc. C) Posición del autor ante el sistema de valores de su época.

El lector,33 se enfrenta ante el texto y no ante el autor, pero según las reglas del autor. El trabajo del lector (receptor) es construir el texto interpretable, lo que lo convierte en un lector activo no solo desde la significación de significados, sino desde el encadenamiento de significantes. De cualquier forma, el lector, está sujeto a la voluntad del autor para empezar sus recorrido.

La comunicación del texto se efectúa en el lector "receptor" (incluso en la lectura que el propio autor pueda hacer de su obra), en consecuencia podemos afirmar que el texto en sí no significa. El significado reside en el lector y en la apropiación que este haga del texto, ya no se trata de un texto con múltiples significados sino de un lector ( o múltiples lectores "receptores") que se apropian del texto desde múltiples contextos, el lector solo se concibe desde el proceso dinámico de su contextualización, y como núcleo de constante re-codificación de su propia contextualización.

 Un Nuevo Paradigma:34 En la estructura tradicional implícita en todo texto, y dimensión fundamental en el debate actual, supone un "emisor" (autor), un "mensaje" (texto), y un "receptor" lector. En la estructura de la modernidad el énfasis recaía en el intento de proyectar el significado como exterioridad, como un proceso mecánico codificado en un "emisor-mensaje-receptor". O sea, se equiparaba el acto de comunicación con el de causa-efecto de las producciones humanas. De ahí que se hablara de un:

"emisor" en el sentido de una máquina que codifica un sistema de signos (pensemos en cómo funciona el teléfono);

de un "receptor" en el sentido igualmente de la máquina al otro extremo que recibe la información y reproduce (decodifica) de nuevo exactamente el mensaje emitido;

de la idea de un "mensaje", es decir, de una decodificación unívoca que hace coincidir al "emisor" en el "receptor"

Sin duda este es el sistema depositario (mecánico) que podemos observar en la "comunicación" entre las producciones humanas (el teléfono, la televisión, las computadoras, son buenos ejemplos de dicha precisión: recreación exacta del mensaje emitido en el receptor). Pero esta transmisión de información (o comunicación en un sentido metafórico), lo es sólo en el plano lineal de la comunicación depositaria que fija un proceso siempre repetitivo y reproducible. Esta terminología mecanicista servía en el discurso de la modernidad para representar un complejo cultural basado en la palabra impresa, el poder de la autoridad (el autor, el mensaje), en el mantenimiento, en fin, de una estructura de poder de tradición milenaria (la producción impresa se inicia en el siglo xv, pero sólo en el siglo xix se acepta entregar el poder de la lectura a las masas a través de la educación pública). Es necesario problematizar, cuestionar el esquema "emisor-mensaje-receptor" desde dos dimensiones fundamentales: a) la estructura mecanicista que implica y ...b)el centro desde el cualquier sentido la relación. El primer aspecto nos parece ahora obvio. El referente en cualquier acto de comunicación no puede ser "el proceso mecánico" sino "el ser humano" en el acto de comunicarse. Una simple transformación en los términos antes anotados nos facilitará comprender la dimensión del cambio. En el discurso de la modernidad el proceso era unidireccional y unívoco:

Emisor mensaje receptor

 

En el discurso antrópico el referente es el ser humano y el proceso es multidireccional

 Autor texto lector

 

 

 

El autor contextualiza el acto de comunicación en un texto; es decir, en un sistema de signos que corresponde a un contexto social. Ambos, autor y contexto social, se encuentran en una relación de mutua influencia e inmersos en la historicidad de su propio devenir. Y si bien siguen procesos semejantes, nunca llegan enteramente a coincidir. El producto de este intento de comunicación es un texto (sistema de signos inserto, como dijimos, en su propia historicidad). La comunicación sin embargo, sólo se efectúa en el lector (incluso en la lectura que el propio autor pueda hacer de su obra). Visto de este modo el proceso, podemos afirmar que el texto no significa. El significado reside en el lector y en la apropiación que este haga del texto. De allí el cambio de paradigma; la perspectiva se traslada ahora al lector. No se trata de un textos con múltiples significados, sino de un lector (o múltiples lectores) que se apropian del texto desde múltiples contextos. En otras palabras, la modernidad se articulaba a través de un centro fijo que daba lugar a la estructura "emisor" mensaje receptor" con un sentido unívoco. La posmodernidad descubre la naturaleza historicista del "mensaje" y rechaza la estructura de la modernidad que permitía (imponía) el sentido unívoco, pero su énfasis en el "mensaje" desconoce el referente humano y se inhibe impotente de significar. El discurso antrópico , discurso de la comunicación (discurso dialógico), regresa al referente humano. Por lo tanto, el "lector" sólo se concibe desde el proceso dinámico de su contextualización. La antropocidad implica una abstracción del concepto de "centro" que aporta la modernidad (de todo centro como punto fijo y unívoco), para colocar en primer plano la historicidad de la "estructura" misma. El centro antrópico es un centro dinámico de su contextualización y como núcleo de codificación de dicha contextualización. En el discurso antrópico, la "otredad" pasa a ser un punto más en la contextualización del discurso y, como tal, esencial en el momento de pronunciarme: el discurso antrópico asume la "otredad" como paso previo al acto de comunicar.

 

EJERCICIO

 

 San Marcos 1,21-28

 1.- ¿Cuál es el punto de vista del narrador?

v. 22.....................................................................................................................

v...........................................................................................................................

Es o no su propia interpretación? Si es así, la Biblia, es ya un libro interpretado, a la cual nos acercamos para re-interpretarla para nuestro HOY.

2.- El narrador habla desde afuera del texto.

Nos habla en tercera persona en plural, v...........

Nos da datos geográficos....................................

Nos da datos topográficos...................................

Nos da datos cronológicos..................................

3.- Es Omnisciente, v.................................

4.- Sus gestos ¿informal, seria,...................

5.- Estilo: palabras, frases...........................

v.22

v.27

6.- Forma (estructura), páginas 5-6.7.- Contexto:

1,14-15 1,21-28 1,32-34

(contexto anterior) (contexto inmediato) (contexto posterior)

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